Principalmente a través de nuestra filosofía “Suelos Vivos”, que es la comunión del cuidadoso trabajo en nuestros campos; por medio del respeto al origen y su entorno. Buscamos que los suelos nutran nuestras parras para que éstas expresen su carácter único; con un dedicado proceso de vinificación en el que se trabaja con mínima intervención y levaduras nativas.
También, cuidamos nuestro entorno preservando más de 2.500 hectáreas de bosque nativo que rodean al viñedo, logrando mantener nuestro ecosistema en equilibrio
Nuestra agricultura, orgánica y biodinámica, es el hilo conductor para obtener uvas expresivas y auténticas, que imprimen un sello único en cada uno de nuestros vinos y aseguran viñedos que trascienden en el tiempo.
Las prácticas orgánicas y biodinámicas usadas en nuestros viñedos, aseguran las mejores condiciones para el desarrollo de las parras.
Nuestros suelos vivos y equilibrados dan lugar a uvas de calidad que expresan el máximo potencial del lugar de donde provienen.
Además, ¿sabías que los suelos sanos tienen la capacidad de capturar enormes volúmenes de gases invernaderos, al retener y almacenar carbono? De esta manera aportamos al proceso mundial de revertir el calentamiento global en los próximos 30 años.
Acciones de Viñedos Veramonte para preservar los recursos naturales:
- Mejoras en la eficiencia del consumo de agua.
- Incorporación de energías verde
- Disminución de emisiones de CO2 e implementación de la política de reducir, reutilizar y reciclar.
¿Qué diferencia a un viñedo orgánico de uno convencional?
A diferencia de los viñedos convencionales, en nuestros viñedos orgánicos evitamos la intervención de productos que no sean propios del lugar. Esto quiere decir que están libres de agentes externos, como químicos (por ejemplo, fertilizantes, herbicidas, fungicidas y pesticidas) y sustancias que puedan interferir con la cosecha natural.
Para prescindir de ellos, se deben seguir estrictas prácticas para recuperar y mantener nuestros suelos en buen estado. Cuando los viñedos están equilibrados y sanos, sus uvas suelen ser de gran calidad y reflejar fielmente el lugar de donde provienen.
Conoce nuestras prácticas orgánicas
- Elaboración y aplicación de compost propio.
- Conservación de flora y fauna, que permite que el ecosistema se equilibre y así convivan en él distintos seres vivos.
- Incorporación de animales como ovejas y llamas, que ayudan a cortar el pasto en primavera, airear el suelo y actúan como un fertilizante natural.
- Preservación de corredores ecológicos que ayudan a mantener la biodiversidad y asegurar un ecosistema autorregulado para parras saludables.
- Manejo de canopia y poda de las parras para que mantengan un follaje ventilado y sin enfermedades.
- Manejo de maleza, de esta forma cultivamos la tierra bajo las parras, lo que descompacta el suelo, genera estructura y potencia la vida y la microfauna del suelo logrando tener parras con raíces más profundas, lo que hace que estén mejor adaptadas al lugar.
¿Qué es la agricultura biodinámica?
La filosofía biodinámica es un tipo de agricultura establecida por el filósofo y académico Rudolf Steiner, que considera a todo el viñedo como una sola entidad ecológica en torno al cultivo de la uva y los suelos que la rodean. Es por eso que se llevan a cabo acciones como reutilizar desechos que el mismo campo produce, generando un menor impacto ambiental.
Su cosecha debe ser diversificada y auto-sustentable, conectada con su ecosistema. Sus prácticas de cultivo, cosecha y poda son determinadas por un calendario, que toma en cuenta los ciclos lunares, la posición del sol y los planetas.
Conoce nuestras prácticas biodinámicas
El calendario que rige a la filosofía biodinámica divide las tareas de la agricultura en cuatro tipos de días, que reflejan los cuatro elementos de la Tierra. De esta manera, se realizan distintas actividades dependiendo del día.
- Días de frutas: destinados a la cosecha
- Días de hojas: son para regar
- Días de raíces: se dedican a podar
- Días de flores: para dejar el viñedo descansar